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Tu dinero busca chamba: 3 opciones para empezar a invertir

Ya sabes ahorrar y ya no confundes “liquidez” con tomar suficiente agua. Ahora viene la pregunta: ¿Dónde pongo mi dinero para que haga algo además de tentarme a gastarlo?

Aquí te van tres opciones que pueden ser un punto de partida fácil y accesible. Cada una tiene una misión distinta: no se trata de meter todo a la que anuncie el porcentaje más gritón.

1. Cuentas con rendimientos: tu ahorro con habitación en tu propia cuenta de banco

Son pequeñas cuentas de inversión que pagan intereses por el dinero que mantienes en ellas o en apartados específicos dentro de tus cuentas bancarias. Las famosas “Cajitas” son un ejemplo: separas dinero de tu saldo para gastar y ese ahorro genera rendimientos, que aunque no son tan altos es preferible que crezca alguito.

¿Dónde? 

En bancos y otros intermediarios financieros regulados que ofrezcan cuentas con rendimientos. En algunos las Cajitas se administran desde su aplicación.

¿Cómo?
Contrata la cuenta o quizá ya tienes una, mueves dinero desde tu saldo principal y activa el producto o apartado que genera intereses. 

¿Por qué ahí?

La principal ventaja es que es una opción con disponibilidad inmediata de tu dinero, puede servir para metas cercanas o parte de tu fondo de emergencias: mantienes el dinero separado y accesible mientras genera intereses.

¡Ojo Capi! 

No todas las cuentas ni todos los apartados pagan rendimientos, algunos solo separan tu dinero, pero no crece. Compara tasa vigente, condiciones, comisiones y protección del ahorro. 

No puedes meterle tanta lana, pero es una buena opción para tener dinero a la mano o un pequeño fondo de emergencias. Llamarla “Emergencias” ayuda, llamarla “No tocar, desgraciado” también comunica la intención.

2. CETES: ¡Uh lala! Así empiezas a invertir en algo más sofisticado 

Los CETES son instrumentos de deuda del Gobierno de México, en pocas palabras: le prestas dinero al Gobierno y, al vencimiento, recibes el valor acordado. La diferencia respecto a lo que pagaste es tu rendimiento.

¿Dónde? 

En cetesdirecto, desde su página o aplicación.

¿Cómo? 

Abre tu cuenta con tus datos y una cuenta bancaria a tu nombre, transfiere dinero y elige CETES, el monto y el plazo. Puedes comenzar desde $100 y elegir, por ejemplo, 28, 91 o 182 días, según lo disponible, y con distintos rendimientos.

¿Por qué ahí?

Es una opción de bajo riesgo crediticio, respaldada por el Gobierno, con plazos de mediano tiempo, para que tu dinero crezca mientras persigues un objetivo. Un punto a favor es que cetesdirecto no cobra comisiones por operar.

¡Ojo Capi! 

Una tasa anual no significa que te paguen ese porcentaje completo en tan solo 28 días, la tasa anual es el porcentaje de rendimiento que te da si dejas esa inversión un año. 

Además, vender antes del vencimiento puede cambiar el resultado, o sea querer sacar tu dinero antes de que se cumpla el plazo estipulado; revisa las condiciones de venta anticipada. 

El Gobierno no te va a decir “el viernes te deposito, primo”. Pero tú sí tienes que estar atento al plazo.

3. Ahorro voluntario en tu Afore: Autorregálate algo a futuro

Son depósitos voluntarios a tu cuenta individual que la Afore invierte con tu ahorro para el retiro, la administradora se encarga de gestionar las inversiones bajo supervisión de CONSAR. Y estos los puedes retirar si tienes una necesidad importante o dejarlo ahí para incrementar tu ahorro cuando te retires.

¿Dónde?
En tu Afore, en sus apps,  en la App AforeMóvil, en el portal AforeWeb o establecimientos participantes. 

¿Cómo? 

Elige el tipo de ahorro voluntario adecuado para tu objetivo y realiza las aportaciones que desees, puedes programar depósitos.

¿Por qué ahí?

Es una inversión de mediano a largo plazo, de poco riesgo y te sirve para objetivos personales y si no lo requieres puede ayudarte a complementar tu ahorro para el retiro con aportaciones constantes. Tu mismo de 65 también quiere salir a comer, no solo comentar “en mis tiempos costaba…”. 

¡Ojo Capi! 

Hay distintos tipos de ahorro voluntario. Consulta cuándo podrás retirarlo, sus comisiones y condiciones fiscales. No todo es deducible ni puedes disponer de tu dinero de inmediato. 

Ponle misión antes de ponerle dinero

Dinero que necesitas pronto, dinero que puedes dejar un plazo y dinero para tu retiro tienen necesidades diferentes.

Elige una meta, compara las condiciones y empieza con una cantidad que puedas sostener y poco a poco irá creciendo. 

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