Tú la dejaste en visto, pero tu Afore sigue trabajando 

Sabes lo que hace tu Afore mientras tu no la ves.

Puede que lleves años sin revisar tu Afore, pero ella no ha dejado de trabajar. Tu ahorro permanece invertido, genera rendimientos y es y seguirá siendo solo tuyo.

La pregunta es: 

¿Qué está haciendo exactamente con tu dinero?

Ya descubrimos el pequeño plot twist de la vida adulta: si trabajas o trabajaste cotizando al IMSS o ISSSTE ya tienes una cuenta individual y una Afore que la administra.

Excelente. Ya se conocieron.

Ahora falta saber qué hace con tu dinero mientras tú trabajas, pagas cuentas y finges que sí entiendes todos los conceptos de tu recibo de nómina.

Respuesta corta: Tu ahorro no está estacionado.

Cuando llegan aportaciones a tu cuenta individual, la Afore las registra, administra e invierte. Eso en general, el siguiente paso es que sepas que las “coloca” en una:

Siefore Generacional

Sí, “Siefore Generacional” suena a grupo rebelde de Star Wars, pero en realidad es el fondo donde se invierten los recursos de personas de edades similares. Su estrategia se va ajustando conforme tu generación se acerca al retiro.

Tu dinero es invertido en diferentes instrumentos y proyectos para que ganes los mejores rendimientos posibles, siguiendo reglas para diversificarlo y controlar riesgos. O sea, según cuál sea tu Siefore, que ya quedamos que depende tu edad, se invierte tu dinero a distintos plazos para obtener los mejores rendimientos conforme a tu edad.

El objetivo es que tu saldo no crezca únicamente con las aportaciones que recibes, sino también con los rendimientos que pueda generar con el tiempo.

Hoy en día existe más de 1 peso de rendimiento por cada peso que se aportó.

¿Y si dejo de trabajar o cotizar?

El ahorro que ya acumulaste no desaparece, no se ofende y tampoco se va porque “necesita encontrar su camino”. Permanece en tu cuenta y sigue invertido, aunque durante ese periodo no reciba nuevas aportaciones.

Por eso decimos que tu Afore “está viva”: recibe recursos cuando cotizas, los invierte, registra movimientos y refleja cómo aumenta su valor.

Pero estar vivo también significa moverse. Los rendimientos no son una escalera eléctrica que siempre va hacia arriba. Puede haber periodos con subidas y bajadas, las famosísimas y estresantes minusvalías, que en realidad es algo de lo más normal en cualquier inversión.

Como se trata de una inversión de largo, muy largo, plazo, no conviene juzgar todo su desempeño por un mal mes. Sería como decidir que una serie es pésima por los primeros treinta segundos. A veces sí, pero aquí vale la pena esperar.

Entonces, 

¿La Afore puede quedarse con los rendimientos de mi dinero?

No. La Afore administra los recursos de tu cuenta, que está a tu nombre; no se convierte en su dueña ni puede gastarlos como se le antoje.

La Afore cobra una comisión por administrar tu cuenta, y ya con eso la Afore debe registrar los movimientos, invertir los recursos bajo las reglas aplicables, enviarte información y atender los trámites relacionados con tu cuenta. Absolutamente todas las ganancias que obtiene por invertir tus recursos, se depositan en tu cuenta. 

Dicho en idioma Capi Varo: le confías el cuidado del árbol, no le regalas las manzanas.

¿Y quién vigila que la Afore no se pase de lista?

Resumamos: La Afore administra tu cuenta, invierte los recursos a través de las Siefores, registra tus movimientos y debe operar con controles y conforme a la regulación.

¿La regulación de quién? De CONSAR, que regula, supervisa y vigila el Sistema de Ahorro para el Retiro. Revisa a las Afores y sus inversiones, establece reglas y puede imponer medidas y sanciones cuando no se cumplen.

Porque las Afores no pueden agarrar tu ahorro e invertir en lo que sea. Las inversiones deben respetar límites,criterios de diversificación y controles de riesgo, todo eso que suena serio.

¿Eso significa que mi Afore es segura y nunca habrá movimientos o riesgos de mi dinero? 

No. Toda inversión puede subir y bajar, tener plusvalías o sea ganar rendimientos o tener minusvalías que son bajadas temporales. Pero recuerda: no hay por qué alarmarse, es totalmente normal en inversiones de largo plazo.

Tu dinero opera dentro de un sistema regulado y supervisado. Que tu Afore y tu dinero estén seguros no significa que esté guardado en una caja fuerte, está trabajando y que lo haga en automático no es permiso para ignorarla durante veinte años. 

Tu Afore funciona sin que tengas que darle cuerda todos los días no es necesario que le escribas “Bonito día” todas las mañanas, es darle seguimiento básico a algo que forma parte de tu patrimonio:

  • Leer tu estado de cuenta cada 4 meses (en enero, mayo y septiembre) y checar cuánto tienes.

  • Revisar que tus datos personales y de contacto estén actualizados.

  • Confirmar que tus aportaciones se registren correctamente cuando cotizas y que el salario con el que te registraron es tu salario real.

  • Conocer los rendimientos, la comisión y los servicios de tu Afore.

  • Tener actualizados a tus beneficiarios.

No necesitas aprenderte la Ley del SAR, hacer una gráfica cada viernes ni convertirte en esa persona que empieza todas las conversaciones diciendo “técnicamente…”.

Solo necesitas estar presente.

¿Tu patrimonio está cuidado o solo existe?

Contesta rápido:

  • ¿Revisaste un estado de cuenta durante el último año?

  • ¿Reconoces las aportaciones y movimientos que aparecen?

  • ¿Tus datos de contacto están actualizados?

Si respondiste “no” a casi todo, tranqui. Tu dinero no está perdido, el perdido eres tú.

Es como si tuvieras un auto, lo rentas, pero nunca vigilas si te lo cuidan bien.

Y eso se arregla abriendo la app de tu Afore o tu último estado de cuenta y revisando que la información sea coherente.

Tu Afore trabaja mientras no la ves, pero no debería ser una desconocida para ti. Ese saldo no es “dinero del Gobierno”, ni “dinero de la Afore”, ni un asunto exclusivo de tu futuro.

Es tu patrimonio desde hoy, aunque esté guardado para después. Valóralo, cuídalo y, de vez en cuando, no lo dejes en visto.

Ahora te toca a ti

Entra a AforeMóvil, AforeWeb o directo en los canales de tu Afore y revisa tu saldo, tus datos y tu dinero.

No tienes que convertirte en experto: solo empezar a tratar ese dinero como lo que es, Tu Futuro.

Más contenidos del nivel

Equipo AQP

Trabajamos para generar contenidos que te ayuden a manejar de mejor forma tus finanzas personales.

Anterior
Anterior

Tu Afore no es intensa como tu ex: 15 minutos, 3 veces al año

Siguiente
Siguiente

Ya tienes una Afore, aunque ni sepas qué es